Perteneciente a la Mancomunidad y Comarca de Ledesma, y a 800 metros sobre el nivel del mar, San Pelayo de Guareña es un pequeño y delicioso pueblecito castellano a orillas del río Guareña (denominación que recibe el río Cañedo a su paso por este municipio), situado en la provincia de Salamanca, concretamente a 25 km de la capital en dirección Noroeste.

El núcleo rural, enclavado en un valle, ofrece excelentes vistas y un entorno propicio por definición a la pausa y el descanso, sin desmerecer las numerosas y variadas actividades para los amantes de la naturaleza, los animales y el deporte. La dehesa charra (salmantina), el monte o bosque adehesado -característico de esta zona-, es un modelo único de utilización de los escasos recursos naturales de zonas semiáridas en cuyo establecimiento y desarrollo están interesados muchos países de todo el mundo. Constatan el equilibrio logrado a lo largo de los siglos, entre una explotación racional de los recursos y la conservación de la gran parte de los valores naturales. En ellas se respeta la economía de la naturaleza preservando la fauna y flora autóctonas.

Roble, Alcornoque, pino silvestre, pino negral o resinero, Encina, castaños, etc. El matorral está constituido por jaras, espinos, piornos, carqueisas, escobas, tomillos, retamas, zarzas, tomillo, carrasco, etc.